Il Figlio del Pirata
(Opereta cómica)

"Les Luthiers cuentan la ópera"
Auditorio Di Tella, Buenos Aires, Argentina,
16 de Diciembre, 1967


Relator (en off):
En toda Sevilla se murmura que el peregrino de Flandes, que desde hace un tiempo ronda las calles bajas de la ciudad, oculta sus intenciones y hasta miente respecto de su origen. Un misterioso gitano ha predicho que algo extraño ha de acontecer en Sevilla, en consecuencia, no sería nada raro que el peregrino fuera Rafaello de Cremona, y que su gran sombrero fuera una prenda a la vez sobria y elegante para disimular su verdadera identidad. En el castillo del Conde Salvador nadie presta oídos a tales habladurías. La Condesa Antonina observa la tormenta que se avecina y se sume en triste recuerdos. Evoca la noche en que un pirata intentó seducirla y el terror la estremece. Luego, el deshonor y un hijo, fruto de esa unión perversa, y el pirata que huyó riendo y el hijo que le fue robado y el Conde generoso que se unió a ella olvidando su pasado. Solo el recuerdo del hijo perdido empaña la felicidad de la Condesa, junto a su esposo y a Bonifacio, hijo de ambos, legítimo. Rosendo, enigmático servidor del Conde, aparentemente fiel, con el pretexto de servir a la Condesa vigila los movimientos de ésta.

Entra Rosendo y echa una rápida mirada a los personajes, luego hace mutis.

Antonina: La tempestá é vicina... é vero.

Cruza la escena un rayo de utilería, sostenido por uno de los músicos.

¡Caracoles! ...domani no avrá sole.
¡Ah!, povera Antonina, ¡ah!, povera Antonina

Ricordo quella notte
en que fui disonorata
per uno crudel pirata
y desde entonces tremo de pavor.

Ya nada sé del figlio amato
si está vivo o ben si é morto
si es alto, o ben si es corto
si es nariguto... o ñato.

Él pensará en sua madre
quella que lo ha parito
piangendo el pobrecito
despedazato il cuor

Ay, mamá, que noche aquella
en que al mondo me lanzaste
mas no fue culpa mía
fue culpa de un pirata
e dopo el gran canalla
ridendo, ridendo, se rajó
oh, oh, ridendo se rajó

Entra el Conde Salvador

Salvador: Esposa mia amata
¿que fate qui sentata?

Antonina: nata

Salvador: Rispóndeme, parlate
y calma mia ansietate

Antonina: ¡Andate!

Salvador: Tanto dolor rivela il tuo sembiante
que ya non voglio que me parli más
lo indovino al vederti por delante
lo capisco al vederti por detrás

Los dos: Por detrás, por detrás
entran las palomas en el palomar
¡Ay, ay, ay! ¡Ay, ay, ay!
desde aquí las veo repichonear.

Suenan golpes a la puerta del castillo

Los dos: Chito, silenzio
la porta ha suonato
chito, silenzio
perché suonará
Será algún caminante
que se quiere albergar
Será algún caminante
que se quiere albergar

Entra Bonifacio

Bonifacio: ¡Padre mío!

Salvador: ¡Oh!, ¿qui viene?

Antonina: Es tuo figlio, nostro nene.

Bonifacio: A la porta del castello hay un uom con gran capello.

Lo ha sorprenduto la gran tormenta
el se ha perdutto y se lamenta
el poveretto pide pasare
e un colchonzino per dormitare

Antonina: Noi siamo hospitalari

Bonifacio: Pasate

Salvador: ¡Adelante!
Tu le farai, le honori a questo uomo,
io tengo que facer y me las tomo.


Esta obra formó parte de los espectáculos:
"I Musicisti y Las Óperas Históricas" (1967)
"Les Luthiers Cuentan la Ópera" (1967)

Versión Discografía:
CD del libro "Gerardo Masana y la fundación de Les Luthiers" (fragmento)

Les Luthiers online