La Ira
(Escena 4ta.)

"Blancanieves y los Siete Pecados Capitales"
Auditorio Di Tella, Buenos Aires, Argentina, Septiembre, 1969.


CORO: Y ya lo ve, y ya lo ve
es Blancanieves otra vez
Y ya lo ve, y ya lo ve
es Blancanieves otra vez

Relator: Hoy es una tarde llena de sol, con las tribunas colmadas de niños que bulliciosamente alientan los colores de su preferencia

CORO: Azul, azul, sepia, sepia, amarillo, bermellón...

Relator: Podemos decir de que estamos presenciando un espectáculo vibrante, si bien la técnica está presente de manera prematura a la altura de este deporte que hace a la esencia de nuestra idiosincracia, los niños estallan en muestras de entusiasmoy el calor del pueblo que demuestran de que todo es maravilloso.

Un hincha: ¡Pero qué cobrás hijo de puta!

CORO: ¡Hijo de puta, hijo de puta!
Hijo de puta, hijo de puta
Hijo de puta, hijo de puta

Relator: Blancanieves trató desde un principio de escaparse por los laterales pero la Madrastra, mordiendo fuerte en la marca, la obligó a refugiarse en el bosque. Los niños se replegaron aterrorizados al comprobar que los pajaritos se habían comido las miguitas y que el camino había sido totalmente perdido.

CORO: ¡Y llora, y llora!
¡Blancanieves llora!

Relator: El juego es afrontado en la última línea por los Siete Enanitos, que si bien se nota de que tienen buena voluntad, fallan en el juego de alto, con lo cual Blancanieves queda conspicuamente desprotegida y debe huir nuevamente.

Madrastra: Escapate, que ya te voy a agarrar...

Un hincha: Agarrala si sos bruja... garrala

Madrastra: No es mala idea

Relator: Es indudable de que todos los árbitros se la toman con nuestros equipos, por ejemplo, el ogro que no descansará hasta decapitar al pobre Pulgarcito, sembrando el terror entre los niños que presencian el encuentro.

CORO: ¡Bombero, Bombero!

Relator: ...lo cual despierta la ira justificada de nuestros estoicos aficionados, porque nuestras brujas y ogros son perseguidos por los árbitros de todo el mundo, y no hablemos de los lobos, pese a que nosotros, desde nuestro púlpìto periodístico, predicamos la tolerancia y el espíritu deportivo...¡pero qué cobrás referee parcial y antiargentino!

CORO: La ira nos invade, lará, lará, lará

Relator: Blancanieves intentó desde un principio entrar por la casa de la abuela de Caperucita, pero se encontró siempre con el Lobo, veloz en el anticipo y sin fallas en una tarde verdaderamente feliz.

Madrastra: (con voz de vieja) Te vengo a ofrecer este corsé, querida Blancanieves, ven que te lo ajusto fuerte... fuerte...¡ jajajá ¡

Relator: No podemos ver bien desde aquí, pero nos parece que el árbitro ha amonestado seriamente a la bruja, y la hinchada monta en ira...

Pianista: ¡Coral de la Ira!

CORO: La ira nos invade
lará, lará lará
la ira nos invade
pecado capital

Madrastra: Deja que pase este peine por tus hermosos cabellos, querida niña...

Relator: Pero Blancanieves sospecha de que la anciana no es otra cosa que su Madrastra disfrazada.

Madrastra: Prueba esta rica manzana, querida Blancanieves... mira qué rica es... ¡jajajá!

Relator: Blancanieves ya le está tomando el tiempo a la Bruja, se le arroja a los pies y la manzana sale fuera de los límites de la casita de los enanitos.

CORO: Blancanieves, Blancanieves
gran campeona juvenil
que despierta en nuestras almas
gran futuro y porvenir

El Rey queda entre el Guardabosques, que le contesta como jugador reporteado, y la Reina, que le reprocha cosas

Rey: ¿Cómo se sintió usted cuando vio venir esa manzana envenenada?, en algún momento tuvo noción de que podía entrañar algún peligro, digamos, serio...

Guardabosq.: Ante todos, tengan ustedes muy buenas tardes, estimados oyentes, gradezco la oportunidad que me brindan de dirigir mi palabra.

Madrastra: (al rey) Y vos permitís que me falte, ¿pero qué clase de autoridad tenés? Volvió del bosque sin cumplir su misión.

Guardabosq.: N'el bosque, al final de cuentas, somos once contra once...

Madrastra: Eso pasa por dar la concesión de los yacimientos de piedras preciosas a los enanitos...

Guardabosq.: En el bosque no hay rivales chicos.

Madrastra: Me gustaría saber que vas a hacer con el Guardabosques... me desobedeció, el muy imbécil.

Guardabosq.: A veces la suerte no acompaña

Madrastra: Me querés decir para qué te sirve si no emboca una.

Guardabosq.: Y.. usted sabe... goles son amores.

Madrastra: Hasta cuando vas a seguir tolerando que tu hija se me oponga y que el Guardabosques me falte el respeto y me desobedezca.

Hablan todos simultáneamente

Guardabosq.: A veces parecería que no querría entrar... lo principal es no defraudar a los simpatizantes que a la final son los que pagan su localidad

Rey: Esto no puede ser estimados oyentes

Madrastra: Ya me tenés cansada, ... ¡cansada!

Rey: Es indudable de que el cuento se le está yendo de las manos al referee

La Madrastra se abalanza sobre el Guardabosques
y todos se trenzan en lucha

Madrastra: Yo te voy a dar "la suerte no acompaña"...

Guardabosq.: Eh, qué... ¡vamos! . Qué quiere, si a la final, la suerte no acompaña

Rey: Estimados amigos, es indudable de que esto es vergonzoso, una fiesta popular que se ve empañada por los nervios y la intolerancia.

CORO: La ira nos invade, lará, lará, lará
(El cantito va metamorfoseámdose en un vals)
CORO: La ira nos invade, lará, lará, lará

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


Esta obra formó parte del espectáculo:
"Blancanieves y los 7 pecados capitales" (1969)

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