Añoralgias
(Zamba catástrofe)
"Luthierías"
Teatro Colón, Colombia, Nov. de 1981


MM: A continuación escucharemos una canción típica del folclore argentino, recopilada por un gran investigador y antropólogo, el licenciado Gustavo Pérez y Alonso. Como buen científico, Pérez y Alonso cultivaba la duda filosófica, se cuestionaba todo constantemente, cultivaba la duda; sin ir más lejos, firmaba sus libros en vez de "Pérez y Alonso", "Pérez o Alonso". Leemos en uno de los ensayos de este autor: "El estudioso debe dudar siempre. A veces, sin embargo, después de dudar demasiado ante algún detalle, me invade una sensación de inoperancia, de ineficacia... más bien de inoperancia... o de ineficacia". Y aquí, sigue diciendo Pérez y Alonso, formulo tres interrogantes; uno: "¿la duda significa un estímulo para la indagación, o un obstáculo inhibitorio?"; dos: "en tanto herramienta filosófica, ¿es epistemológicamente plausible, o implica un eufemismo agnóstico?" y tres: "perdón, ¿de qué estábamos hablando?". Los discípulos de Pérez y Alonso lo recordarán siempre anotando en su cuaderno la canción que entonaba esa anciana de 108 años, a quien él mismo había encontrado en una de sus tantas excavaciones arqueológicas. O también, en el ejercicio de la duda, al bautizar esa misma canción vacilando entre dos posibles títulos: "Añoranzas" y "Nostalgias".
Les Luthiers interpretarán ahora esa misma canción; lleva por título "Añoralgias".
Esta zamba es el reiterado lamento del que ha debido abandonar su terruño y lo evoca con la emoción de la distancia.


(Glosa)
CN: Yo canto porque me gusta
y soy hombre de valor
A naides tengo temor
ni cosa alguna me asusta
porq...
(susto)

CN: ¡Primera!

(ataca música)

CORO: Esta zamba canto a mi tierra distante
cálido pueblito de nuestro interior
tierra ardiente que inspira mi amor,
gredosa, reseca, de sol calcinante,
recordando esa tierra quemante
resuena mi grito: ¡Qué calor!

Cómo te recuerdo, mi lindo pueblito
con tu aire húmedo y denso de día
noches cálidas de fantasía
pobladas de magia, de encanto infinito,
y el cantar de tu fresco arroyito,
salvo en los diez meses de la sequía.

Siempre fue muy calmo mi pueblo adorado,
salvo aquella vez que pasó el huracán,
viejos pagos, ¡qué lejos están!
mi tierra querida, mi dulce poblado,
tengo miedo que estés muy cambiado
después de la última erupción del volcán.

CN: ¡Segunda!

CORO: Tierra que hasta ayer mi niñez cobijabas
siempre te recuerdo con el corazón,
aunque aquel arroyito dulzón
hoy sea un hirviente torrente de lava
que por suerte a veces se apaga,
cuando llega el tiempo de la inundación.

Los hambrientos lobos aullando estremecen,
cuando son mordidos por fieros mosquitos,
no se puede dormir por los gritos
de miles de buitres que el cielo oscurecen,
siempre algún terremoto aparece
y al atardecer llueven meteoritos.

Y si a mi pueblito volver yo pudiera,
a mi viejo pueblo al que no he regresado
si pudiera volver al poblado
que siempre me espera, que siempre me extraña,
si a mi pueblo volver yo pudiera,
no lo haría ni de vaina.


Esta obra formó parte de los espectáculos:

"Luthierías" (1981)
"Recital Sinfónico 86" (1986)
"Do -Re -Mi -Já!" ( 2000) FdP
"El Grosso Concerto" (2001)
"Recital Folclórico Cosquín" (2005)


Videograbación:
DVD 9 "El Grosso Concerto"
DVD 13 "Aquí Les Luthiers"

Versión Discográfica:
"Cardoso en Gulevandia" (1991)
"Todos Somos Chalchaleros"
"Muchas Gracias Mastropiero" (2007)


Formación:

M. Mundstock: Presentación

E. Acher: coro
J. Maronna: coro - guitarra
C. Núñez Cortés: coro
D. Rabinovich: coro - guitarra


La última estrofa tuvo varias versiones según el país donde se representaba la zamba.
Así tenemos:
no lo haría ni de vainas (Caracas)
no lo haría en absoluto (Barcelona)
no lo haría ni chalado (Chile)
yo les juro que ni madres (México)


Versión tradicional

Les Luthiers online