El poeta y el eco
(Canción... ón... ón)

"Recital Sinfónico 86"
Teatro Colón, Buenos Aires, Argentina, 11 de Agosto, 1986

MM: Cuando la Sociedad de Compositores de Viena me encomendó la búsqueda de Helmut Bösengeist, yo solamente sabía de él que estaba componiendo una canción sobre el poeta y el eco, por lo tanto era probable que se hubiera dirigido a las montañas. Partí en su búsqueda hacia los Alpes. Esa tarde estaba yo en plena montaña, cuando me sorprendió una tremenda tormenta de nieve; como pude llegué hasta la cabaña más cercana.

¿Hay alguien en la cabaña?

DR: ¡No! ¿y ahí afuera?

MM: ¡Tampoco!

DR: ¡Pase, pase, está abierto!

MM: ¡Gracias! (se sacude los hombros)

DR: ¿Mucha nieve afuera?

MM: No, caspa.

DR: ¿De dónde viene?

MM: Bueno empezó como una seborrea, el médico me dijo que me hiciera unas fricciones...

DR: No, no, de donde viene usted, usted de donde viene.

MM: Ja, ja, no le había entendido, vengo de Viena.

DR: Ah, Viena de viene, Viena de viene, ¿No Viena de viene? ,Viena viena de viana, viana de viana, viana de venia, venia, vunia, Venía de Albania, hasta la veña, buenas bainas, venía del baño, Quiere pasar al baño? vende buenas bainas de bonias... al bañar al va... vul, vul. ¡Linda ciudad!. Dígame ¿anda paseando con semejante inclemencia?

MM: No, ando paseando solo.

DR: No, me refiero si anda paseando pese al tiempo, a la tormenta.

MM: Ja, ja, ¡otra vez no le entendí! En verdad no ando paseando. No, estoy
buscando a Helmut Bösengeist, el compositor, ¿no estuvo por aquí?

DR:Yo no sé señor, yo, no sé señor, o sea lo que es yo, no sé. Solo sé que no cené. Yo soy un simple pastor, vivo en esta cabañita, en las montañas, tengo mi rebaño de ovejas.

MM: Así, ¿cuántas cabezas?

DR: Una, cada oveja.

MM: ¿Cuántas ovejas?

DR: Una oveja cada cabeza trae. Una oveja, una cabeza, un rabo, otra oveja, cuatro patas, cuatro ovejas. ¡No!.

MM: Ja, ja, ahora no me entendió usted a mí.
Dígame ¿hace mucho que vive acá?

DR: Sí, yo vivo con mi rebaño de ovejas. Acá tengo un montón de ovejas
MM: Dígame este.... cien ovejas tiene?

DR: Sí, cien ovejas tengo. ¿Cómo adivinó?

MM: Dígame, ¿las cría todas para lana?

DR: 65 lana y 35 poliéster.

MM: Dígame no me contestó...
DR: Es que estoy un poquito nervioso. ¡Buaaa...!

MM: ¿Qué le pasa?

DR: (sollozos)

MM: ¿Y qué más?

DR: Es que hablando de las ovejas, me acordé de mi perro, todavía hoy me parece oírlo cuando venía y me decía: "Achtung!...eine Kugel kam geflogen, da steht ein Lindenbaum... "

MM: Perdón ¿Su perro le decía eso?

DR: Ovejero alemán.

MM: ¿Hace mucho que vive acá?
DR: Mucho tiempo ¿Ve esas montañas?, cuando yo vine todavía no estaban.

MM: ¿Y dígame en esta zona hay eco?

DR: Hay eco... lo que está escuchando ahora de mí, lo dije ayer.

MM: ¿Sabe por qué le pregunto? Porque compositor que estoy buscando, este Bösengeist, que estoy buscando, estaba componiendo una canción sobre "el poeta y el eco", entonces yo supuse que a lo mejor el hombre para inspirarse, ¿me entiende?... ¿seguro que no oyó hablar de algún forastero, alguien nuevo en la comarca?

DR: No, no, no escuché nada, qué puedo escuchar que soy un simple pastor en mi sencillez cotidiana pastoril, a veces escucho el relincho de la oveja en la noche clara.

MM: Ah...pastoril, relincho... clara ¿Un simple pastor?

DR: Para servirle señor.

MM: Ajá, ¿y ese piano?

DR: ¡Oh! ¡Se lo olvidaron unos mochileros!

MM: ¿Que le pasa? ¿Por qué está nervioso?

DR: No, no, no, no estoy nervioso.

MM: Porque lo noto balbuceando, vacilando.

DR: Es el frío, el vacilo del frío.

MM: ¿Seguro que no sabe alguna cosa que no me quiere contar, que no me está ocultando alguna información?

DR: No, no, qué le voy a ocultar, yo soy un simple pastor, hace 20 años que crío pianos... Hace 20 años que toco las ovejas, ¡qué crío ovejas!

MM: (mirándole la mano) Esta no es la mano de un pastor.

DR: ¿Y ésta?

MM: Usted no es quien dice ser.

DR: ¿Qué está insinuando?

MM: Estoy sospechando que usted es Helmut Bösengeist.

DR: No, usté está equicado, Usted está loco. Está equivacadamente loco.

MM: ¿Estaría dispuesto a contestarme algunas preguntas?

DR: Sí, pregúnte lo que quiera.

MM: ¿Usted cómo se llama?

DR: Helmut Bösengeist.

MM: Helmut, Helmut ¿Por qué se esconde?, ¿Por qué huyó de Viena?, ¿Por qué no cierra esa ventana?

DR: Acérquese al fuego, le contaré mi historia. Después del fracaso de mi última ópera en Viena, decidí abandonar la ciudad, abandonar la música; abandonar todo, la gente venía a rogarme encarecidamente... ¡que no me arrepintiera! ¡Buaaa...!

MM: Bueno, está bien hombre, no llore por eso.

DR: No, no lloro por eso, es que me acordé de mi perro... "¡Eine Kugel kam geflogen, da steht ein Lindenbaum..."

MM: Helmut, Helmut, ¡Helmut! …, Cálmese y dígame qué más pasó.

DR: Acá en las montañas también fui rechazado; cuando los pastores me vieron llegar envuelto en mi abrigo de pieles me bautizaron "El abominable hombre de las nieves". Yo ya estaba decidido a vivir lejos de Viena, lejos de la sociedad, lejos de los demás hombres, y ahora aparece usted, miserable intruso.
¿Qué quiere de mí? ¿Eh? ¿Qué quiere de mí?

MM: Helmut, Helmutito, usted tiene una deuda con la sociedad y yo he venido a reclamársela.

DR: ¿Una deuda con la sociedad?

MM: Sí. Con la Sociedad de Compositores, quince cuotas.

DR: Vea señor, si usted, si usted pudiera pasar en otro momento, porque yo le debería, pero no le podría, aunque quiera no le podría deber, debería poder, yo le quisiera, poder, pagar, pero... al poder, deber saber tener querer, no poder tener querer pagar o se... yo... yo en este momento estoy con gente. (señalando al público)
Le podría dar unos cheques sin fondos... unos documentos a treinta, sesenta, y noventa... años.

MM: No quise lastimar más a ese pobre hombre derrotado.

DR: Eh, perdón, ¿quiere un café?

MM: Cómo no, gracias, dígame ¿hay correo en la aldea?

DR: Hay.

MM: ¿Hay telégrafo?

DR: Hay.

MM: ¿No sabe si podré mandar un mensaje?

DR: Hay. !Ayyyy!

MM: ¿Se quemó?

DR: No, me acordé de mi perro... "Eine Kugel kam geflogen da steht ein Lindenbaum..." A veces me decía: "guau".

MM: Pero mi visita a Helmut Bösengeist no fue infructuosa, entre las cenizas del hogar encontré los manuscritos chamuscados de "El Poeta y el Eco".
Hoy sabemos que Helmut es feliz en las montañas, se hizo amigo de los pastores para quienes toca las melodías que compone, y ya ninguno lo llama "El abominable hombre de las nieves", para ellos es simplemente Helmut, "El abominable músico de las nieves".
Escuchemos pues de Helmut Bösengeist "El Poeta y el Eco".

(en escena Jorge Maronna con el manuscrito y Carlos Núñez Cortés al piano)

JM: ¡Eco!... ¡Eco! (Eco, eco)
CN: ¡Eco!... (Eco, eco)

(Núñez no puede ser el eco porque está al piano y llama a López Puccio y le explica su función de "eco")

JM: ¡Eco!

LP: ¡Eco, eco!

JM: Hola eco

LP: Hola eco, eco...

JM: ¿Cómo estás?

LP: Muy bien

CN: (a Puccio) Eco, eco y nada más

JM: ¡Eco!

LP: ¡Eco, eco!

JM: Háblame de mi amada

LP: Hada, hada.

JM: Responde a mi pregunta

LP: Pregunta, pregunta

JM: Dime, ¿quién es la más noble doncella?

LP: Ella... ¡Ella!

JM: ¿Cómo son sus espléndidos cabellos?

LP: Bellos, bellos.

JM: ¿Qué sonrisa en sus labios se adivina?

LP: Divina, divina.

JM: ¿Me será siempre fiel? Dime que sí.

LP: No sé.

CN: (a Puccio) Eco, eco y nada más

JM: ¿Cuánto valen su humildad y su decoro?

LP: Oro, oro

JM: ¿Qué mujer es hermosa cual estrella?

LP: Ella, ella

JM: ¿Cómo es mi hermosa Anabella?

LP: Preciosa... preciosísima... ¡un hembrón!

CN: (a Puccio) Eco, eco y nada más

JM: Te contaré un secreto algo procaz

LP: Haz, haz

JM: Te diré lo que ocurre cuando me habla

LP: Habla, habla

JM: Me enloquece su boca carmesí

LP: ¿Y, y?

JM: Despertar mi deseo ella consigue

LP: Sigue, sigue

JM: Y nos damos con loco frenesí...

LP: ¡Sí, sí!

JM: ...largos besos que no acaban jamás

LP: ¡Más!

JM: No. No digo más.
Una de estas mañanas, una cualquiera...


LP: Una cualq....

JM: ...le diré lo que ella es para mí

LP: Una cualquiera.

JM: ¿Qué insinúa de mi amada divina?

LP: Adivina, adivina.

JM: Ella es una fiel compañera

LP: Era, era.

JM: ¿Quién se interpone entre nosotros?

LP: Otros, otros.

JM: ¿Otros? Dime sus nombres

LP: Hombres, hombres.

JM: Dime quién es, que sin más lo mato yo

LP: Yo... ¡no sé! ¡No sé!

(suena un cuplé en si bemol)

JM: Ante necios y envidiosos no reculo

LP: Cu...

JM: En el amor no razono ni especulo

LP: ...

JM: Y por eso estos versos articulo

LP: ...

JM: Y finalizo de este modo mi... cuarteta

LP: ¡Culo, culo y culo!

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


Esta obra formó parte de los espectáculos:
"Luthierías" (1981)
"Recital Sinfónico 86" (1986)
"El Reír de los Cantares" (1989)

Videograbación:
DVD 7 "Viegésimo Aniversario"


Formación:

M. Mundstock: Cobrador de la Sociedad de compositores
D. Rabinovich: Helmut Bösengeist

J. Maronna: canto solista (el poeta)
C. López Puccio: canto (el eco)
C. Núñez Cortés: piano.


Qué dice el perro de Helmut?

Achtung!... eine Kugel kam geflogen, da steht ein Lindenbaum",
cuya traducción es:
"¡Atención! ¡Una bala viene volando! ahí? hay un árbol de tilo".

Vienen de dos poemas viejos (convertidos en canciones muy tradicionales) distintos:

1) eine Kugel kam geflogen viene de "Der gute Kamerad" (El buen camarada)

2) da steht ein Lindenbaum viene de "Am Brunnen vor dem Tore, da steht ein Lindenbaum" (Por la fuente del portal, hay un árbol de tilo)

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